Hablemos de la última ola de imágenes estilo Ghibli con el modelo actualizado de generación de imágenes de ChatGPT y por qué estas imágenes no podrán reemplazar a un ilustrador profesional.

Sam Altman CEO de OpenAI
Las redes sociales se han inundado con fotografías transformadas al estilo del legendario Studio Ghibli. Con solo unas instrucciones en ChatGPT, usuarios de todo el mundo están convirtiendo sus selfies y paisajes en escenas que parecen extraídas de “Mi vecino Totoro” o “El viaje de Chihiro”. Sin embargo, pese a la impresión inicial, existe un abismo entre estas creaciones y el trabajo de ilustradores profesionales.
Por qué la IA no reemplazará a los ilustradores profesionales
1. La brecha fundamental: intención vs. imitación
Mientras los artistas de Studio Ghibli plasman emociones, narrativas y mensajes profundos en cada escena, la IA simplemente replica patrones visuales sin comprender su significado cultural o emocional. Un ilustrador dibuja un árbol no solo como elemento paisajístico, sino como símbolo de vida, resistencia o conexión con la naturaleza. La IA desconoce estas capas de significado.
2. Ausencia de originalidad verdadera
Lo que percibimos como “creatividad” en estas imágenes es realmente una combinación sofisticada de elementos preexistentes. La IA no crea desde cero; remezcla lo que ha “visto” previamente en su entrenamiento. No puede ver el futuro ni imaginarlo—la IA actúa basándose exclusivamente en el pasado. Un ilustrador profesional puede conceptualizar mundos y estéticas completamente nuevas que nunca han existido antes.
3. Adaptabilidad al contexto específico
Los ilustradores profesionales ajustan su técnica y estilo según las necesidades del proyecto, el público objetivo o el mensaje a transmitir. La IA genera imágenes basadas en patrones estadísticos sin entender verdaderamente el propósito comunicativo detrás del arte. Un ilustrador puede enfatizar ciertos elementos para transmitir una emoción específica o cambiar sutilmente el estilo para resonar con una audiencia particular.
4. Proceso iterativo y diálogo creativo
El proceso creativo humano es inherentemente iterativo e implica diálogo constante. Un ilustrador profesional puede recibir feedback, interpretar necesidades implícitas del cliente y hacer ajustes sutiles basados en conversaciones que van más allá de instrucciones explícitas. La IA sigue dependiendo de prompts precisos y carece de la intuición para inferir necesidades no expresadas.
5. Vínculo emocional y experiencia humana
Quizás la diferencia más profunda radica en que los ilustradores profesionales infunden su trabajo con experiencias vividas, emociones auténticas y perspectivas culturales que la IA simplemente no posee. El arte humano resuena con otros humanos precisamente porque surge de experiencias compartidas. La IA no ha experimentado la alegría, tristeza, nostalgia o esperanza que a menudo inspiran las creaciones más significativas.
La postura de Hayao Miyazaki sobre la IA
En el documental NHK Special: Hayao Miyazaki – The One Who Never Ends (2016), el cofundador de Studio Ghibli, Hayao Miyazaki, expresó su rechazo a la inteligencia artificial en el arte tras ver una animación experimental generada por IA que mostraba movimientos grotescos. Miyazaki calificó la creación como “un insulto a la vida misma” y expresó su disgusto, relacionándolo con la dignidad humana y el dolor real. También advirtió sobre el impacto deshumanizante de la IA, afirmando que “los humanos estamos perdiendo la fe en nosotros mismos”. Su postura resalta su defensa del arte hecho a mano y su visión humanista frente al avance tecnológico.
Esta reacción de Miyazaki no es simplemente la de un artista tradicional resistiéndose al cambio; refleja una preocupación profunda por lo que se pierde cuando delegamos la creación artística a algoritmos que no comprenden ni han experimentado la condición humana que intentan representar.
El proceso creativo de Camilo Ruiz “Kaiz” (nuestro director de arte): arte con propósito y significado
Camilo Ruiz “Kaiz”, nuestro director de arte en Boombit, representa perfectamente la diferencia entre el arte generado por humanos y el creado por IA. Su trabajo ilustra por qué los artistas profesionales nunca serán reemplazados por algoritmos, sin importar cuán avanzados lleguen a ser.
Su proceso creativo va mucho más allá de la estética: “Consiste en analizar mi entorno con sensibilidad, es decir, lo que otros no pueden decir o expresar, siento es mi deber como artista hacerlo por ellos”.
Esta perspectiva fundamentalmente humana sobre la creación artística demuestra lo que la IA no puede replicar: la capacidad de convertirse en un puente emocional entre experiencias compartidas. “Muchas veces los artistas mediante nuestra obra transmitimos cosas no solo para identificarnos nosotros mismos, sino para que una masa de personas también logren identificarse. Mi inspiración nace justo de ahí, de mi entorno”, añade.
El poder narrativo en la obra de Kaiz
La obra que mejor representa esta filosofía muestra a una niña limpia vidrios que carga no solo sus utensilios de trabajo, sino también libros que representan su educación y futuro.

Niña limpia vidrios, obra de Camilo Ruiz “Kaiz”
Esta pieza trasciende lo meramente estético para contar una historia con raíces profundas en la experiencia personal del artista: “Es una representación no literal de mi vida, pero sí bastante similar… me crié en un ambiente donde las carencias extremas eran el día a día”.
Otra de sus creaciones emblemáticas, titulada “Razón y corazón”, explora la tensión entre la mente y las emociones.

Razón y corazón, obra de Camilo Ruiz “Kaiz”
“La razón quería ser libre, pero el corazón se lo impedía”, explica sobre esta obra donde representa la razón (ubicada en la cabeza) atrapada en una jaula que emerge del corazón, simbolizando cómo los sentimientos a veces dominan sobre el pensamiento racional.

Razón y corazón, obra de Camilo Ruiz “Kaiz”
Su personaje favorito de la cultura nicaragüense, “el enano”, tiene también un trasfondo cultural significativo.

Enano, obra de Camilo Ruiz “Kaiz”
Representando a un niño de origen humilde encarnando a un personaje inteligente de la cultura nicaragüense. Cada una de estas obras contiene capas de significado, contexto cultural y experiencia personal que ningún algoritmo podría comprender o replicar.
La IA como herramienta, no como reemplazo: nuestra filosofía en Boombit
En Boombit, nuestra posición es clara: utilizamos la inteligencia artificial para facilitar nuestro trabajo creativo, nunca para reemplazarlo. Los modelos de generación de imágenes pueden ser extraordinariamente útiles para que nuestros creativos e ilustradores, prueben conceptos, exploren ideas preliminares o generen inspiración rápida, pero nunca los consideramos adecuados para crear un producto final.
Esta filosofía reconoce tanto el potencial como las limitaciones de la tecnología. La IA puede acelerar ciertas etapas del proceso creativo, permitiendo a los artistas probar múltiples direcciones visuales en poco tiempo. Sin embargo, la intervención del artista profesional sigue siendo esencial para refinar, personalizar y, sobre todo, insuflar autenticidad y propósito al resultado final.
Si quieres disfrutar del trabajo de Kaiz entra a su instagram.